Ir al contenido principal

Introducción

Desde 2007 hasta abril de 2014 publiqué un blog titulado "La revolución naturalista". Tuvo 1.300.000 "lectores". Este nuevo blog importa el mismo marco filosófico, además del lema de Valle, y se sitúa en el filo de las ciencias de la conducta, la antropología, la historia de las ideas y la filosofía para intentar estudiar más sistemáticamente una constelación de temas.

Por qué "Libros de Holanda"

Libros de Holanda ("Livres de Holland") era una expresión informal empleada por los censores eclesiásticos y gubernamentales del siglo XVII para referirse a aquellos libros que atravesaban las fronteras europeas del "antiguo régimen" desde las libertinas prensas holandesas. Podían tratar de pornografía, teología heterodoxa, filosofía radical o "spinozista", etc y eran percibidos como moralmente peligrosos. En la Europa de la Ilustración "ser señalado públicamente como spinozista constituía el desafío más grave contra el propio status y las perspectivas de reputación" (Israel, Pág. 436).

Todavía en las sociedades "abiertas" y "liberales" del siglo XXI se defiende la limitación drástica de la libertad académica y de expresión. No se puede dar por asegurado lo que los ilustrados radicales llamaban "Libertas philosophandi". Otros planteamientos científicos tienen dificultades para colarse por las fronteras o para ser investigados y discutidos líbremente. Estos nuevos "libros de Holanda" en buena medida tratan sobre lo que Steven Pinker llamó "el miedo a las diferencias": diferencias conductuales, diferencias en inteligencia, diferencias entre sexos, y en general diferencias entre poblaciones humanas.

A quién se dirige

El blog no está pensado para "el público en general". En el contexto de Spinoza, lo que se publica aquí pretende dirigirse al "lector filósofo".

en cuanto a los demás, no tengo especial interés en encomendarles mi tratado, ya que no hay nada que me haga esperar que les pueda agradar por algún motivo. Sé, en efecto, con qué pertinacia se arraigan en la mente aquellos prejuicios que el alma ha abrazado bajo la apariencia de la piedad. Sé también que es tan imposible que el vulgo se libere de la superstición como del miedo. Y sé, finalmente, que la constancia del vulgo es la contumacia y que no se guía por la razón, sino que se deja arrastrar por los impulsos, tanto para alabar como para vituperar. Por consiguiente, no invito a leer esto ni al vulgo ni a todos aquellos que son víctimas de las mismas pasiones; preferiría que olvidaran totalmente este libro, antes que verles ofendidos interpretándolo perversamente, como suelen hacerlo todo (Tratado teológico político, 1670).

No están invitados formalmente periodistas, políticos o lectores de Menéame.

El contexto histórico 

Los antropólogos y los científicos sociales defendieron durante una buena parte del siglo pasado una visión del ser humano fundamentada en la teoría de la "tabla rasa", según la cual nacemos prácticamente sin disposiciones (como una "tabla rasa" o papel en blanco) y sólo la cultura o la educación explican la variación humana. Esta posición se basó más en imperativos morales, ideológicos o religiosos (por no mencionar los fraudes científicos) como el deseo de distanciarse del movimiento eugenista o la discriminación racial, que en auténtica "ciencia". Se defendió, por ejemplo, que la esquizofrenia o el autismo sé debían a defectos en el cuidado parental, o que el "género" de las personas, como distinto del sexo, era enteramente el producto reversible de la socialización (caso John/Joan). Y también se negó que las diferencias en talentos cognitivos humanos tuvieran algo que ver con la biología.

Durante décadas fue un tabú defender la posición de que la "cultura" y la educación no explican la totalidad de la variación conductual humana. El mero hecho de plantear la existencia de intereses genéticos, de diferencias biológicas entre poblaciones humanas, de universales humanos o simplemente que los niños son niños debido a su naturaleza, se asoció y en parte sigue asociándose con posiciones "reaccionarias", "oscuras" y malévolas.

Philippe Rushton (1943-2012)

Pero la teoría de la "tabla rasa" es errónea. La esquizofrenia y el autismo no son efectos de la educación. Los niños no son niños porque sean "socializados" para serlo. La inteligencia se hereda y varía entre poblaciones. Son reales las diferencias biológicas heredables entre individuos, sexos y grupos humanos.

Biodiversidad humana

Este blog está interesado en el estudio de estas diferencias (biodiversidad humana) y en su repercusión en compromisos intelectuales de alto nivel, filosóficos, religiosos o morales.

Parece una cuestión de hecho que, durante los último milenios, los seres humanos han evolucionado local (Wade, 2014) y rápidamente (Hawks, 2007), y que no han dejado de hacerlo en tiempos modernos (Cochran y Harpending, 2009). En síntesis:

1) La variación biológica humana afecta a los individuos, el sexo y las poblaciones.

2) Está fundamentada en la evolución biológica humana remota y reciente: "Nada tiene sentido en la biodiversidad humana excepto bajo el prisma de la evolución".

y 3) Afecta a todo tipo de rasgos, "superficiales" y "profundos" desde el tono de la piel, a la paleta de color de los ojos, pasando por intolerancia a la lactosa, la inteligencia general, la propensión a la conducta agresiva o disposición para obedecer normas sociales.

El estudio de la variación biológica humana es ciencia normal, en el sentido de Thomas Kuhn. Incluso los "naturalistas ogros", como los llamó despectivamente Ian Hacking, son darwinistas ortodoxos y no practican ciencia extraordinaria. Mantienen supuestos teóricos normales, emplean métodos experimentales normales y publican en revistas científicas normales. Sus hipótesis pueden ser erróneas, igual que cualquier otra. Pero si son erróneas, son empíricamente erróneas, no simplemente porque defrauden expectativas ideológicas.

Más anormal es la insistencia de algunos psicólogos, antropólogos o genetistas en retringir el estudio de la biodiversidad humana a la variación individual. Según Nicholas Wade (2014):

Desde que los primeros humanos modernos se dispersaron desde el hogar ancestral el noroeste de África (...) las poblaciones de cada continente han evolucionado en buena medida de forma independiente a medida que se adaptaban a sus entornos regionales (...) Partiendo de estas divisiones en las poblaciones humanas, cualquiera que esté interesado en la evolución humana reciente casi inevitablemente está estudiando razas humanas, lo quiera o no.

Parte de las complicaciones y controversias alrededor de las diferencias grupales o individuales dependen de que las conductas complejas siguen rutas genéticas complejas y difíciles de identificar. No existe, que sepamos, un solo gen que explique la inteligencia, la propensión para seguir normas o para comportarse violentamente (si bien existen algunos candidatos). Ahora bien, no resulta necesario conocer las variantes genética exactas de un rasgo, a la manera como se conocen las bases genéticas de la fenilcetonuria, pongamos por caso, para estar bastante seguros de que el rasgo depende de hecho de factores genéticos.

Espartanos y atenienses

Quizás el aspecto más controvertido es que la variación biológica humana no es una mera curiosidad naturalista, sino que probablemente afecta a la organización social humana y a eso que llamamos "cultura", como muestran los modelos de evolución gen cultural y una multitud de enfoques complementarios.

La sugerencia de que alteraciones significativas en la variación biológica humana originan variaciones significativas en la organización social ("Teorema biopolítico") ataca el supuesto común de que no existe relación significativa entre organización social y biodiversidad humana ("Tabla rasa política").

No obstante, existen diferencias legítimas en la interpretación filosófica y política más amplia de esta relación. De forma general, los "espartanos" tienden a enfocar el problema desde una visión más particularista, pesimista u "oscura" que los "atenienses".

Introducción bibliográfica

La variación biológica humana, la relación entre "naturaleza" y "cultura" y esta constelación de temas son difíciles de seguir en la literatura científica. Centrándonos en la parcela científico-natural, no estaría de más empezar por el propio Darwin y después tomar al menos un curso introductorio sobre biología evolucionista, genética de la conducta, psicología evolucionista y estadística.

Cada década parece tener un libro dirigido al público con un impacto especial. En los 90 apareció The bell curve, de Charles Murray y Richard Herrnstein. A principios del milenio, lo hizo la La tabla rasa, de Steven Pinker. Y este mismo año A troublesome inheritance de Nicholas Wade.

En internet tenemos multitud de recursos adicionales, desde artículos cientifícos disponibles líbremente hasta blogs excepcionales, algunos de los cuales están incluídos en la barra lateral.

Algunas lecturas iniciáticas: el artículo de Roberto Colom sobre "mitos de la psicología", el ensayo de Peter Frost sobre "naturalezas humanas" y otro sobre la evolución ideológica de Cavalli-Sforza, o la serie de posts anteriores sobre biodiversidad humana.

Normas de cortesía

Por el momento no están habilitados los comentarios en las entradas del blog, pero los aludidos tiene derecho a que les publique una réplica.

No autorizo la reproducción total de anotaciones de este blog en otros sitios web, pero los contenidos parciales pueden ser citados incluyendo un enlace al original, según las normas corrientes de internet.

Las anotaciones también se pueden citar como referencia bibliográfica en publicaciones que lo requieran. Ejemplo:

Zugasti, E. (2014). Libros de Holanda [Blog Internet]. Introducción. Disponible en: http://lbrosdeholanda.blogspot.com/p/introduccion

Entradas populares de este blog

El idiota inteligente. Sobre el origen cognitivo de la modernidad

Bruce M. Charlton es un psiquiatra evolucionista británico, editor de Medical hypothesis de 2003 a 2010, una revista inicialmente orientada a la publicación de ideas “poco convencionales”, y no revisadas por pares –al menos antes de que Elsevier obligara a rectificar al consejo editorial.

Las ideas de Charlton tienen, en este sentido, una vocación epistémica “exploratoria”, por usar líbremente una distinción reciente de la psicología social (Sakaluk, 2016).

Clever sillies. Why the high IQ lack common sense (“Idiotas inteligentes. Por qué la gente con alto CI no tiene sentido común) (2009) es quizás su obra maestra. En este pequeño ensayo, Charlton utiliza el criterio del psicólogo Satoshi Kanazawa (“Principio de la sabana”), según el cual la inteligencia alta es una adaptación cognitiva para resolver problemas “evolutivamente novedosos”, en contraste con “la resolución de problemas que eran una parte normal de la vida humana en la era ancestral de cazadores y recolectores”, o dicho ab…

La nueva constitución japonesa y el fin de la "paz perpetua"

Inmanuel Kant publicó en 1795 un ensayo insinuando un nuevo orden jurídico internacional capaz de fundar una “paz perpetua” entre naciones, particularmente mediante un tratado que "aniquila y borra por completo" las causas de toda guerra futura. Al firmarse el Tratado de Renuncia a la Guerra, conocido como Pacto Briand-Kellogg (1928), las ideas de Kant parecieron cobrar una inesperada vida, pero el entusiasmo pacifista es interrumpido drásticamente por el reinicio de las hostilidades internacionales en 1939 –y aún antes en el continente asiático. Tras el desenlace de la guerra mundial, el espíritu dañado de la "paz perpetua" se refugió en la aún vigente Constitución de Japón (日本国憲法), promulgada en 1948.

En su artículo 9 leemos:

Aspirando sinceramente a una paz internacional basada en la justicia y el orden, el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la nación y a la amenaza o al uso de la fuerza como medio de solución en disputas i…

La rebelión antigenealógica europea

Quién sabe si entre las lecturas canónicas de la filosofía figurarán dos a cargo de Peter Sloterdijk. Una es la breve conferencia, Normas para el parque humano (1999). Otra es más reciente: Los hijos terribles de la edad moderna. Sobre el experimento antigenealógico de la modernidad (2015; Siruela).

En esta última obra encontramos algunos “conceptos fundamentales”, para una teoría oscura de la modernidad.

El Hiato 

Si para los antiguos el hombre está en el mundo porque no mereció un sitio mejor, para los modernos representa más bien un honor haber sido arrojados del paraíso, “el acontecimiento más feliz y más grande de la historia humana”, para Schiller, en cuanto preludia un despertar de las fuerzas de la razón. Es posible un nuevo comienzo, un "punto cero" de la humanidad porque la mente es una “tabla rasa” y la herencia una tara remediable.

A partir de la revolución francesa–irónicamente consentida por Dios, para De Maistre– empieza una época caracterizada por el primado d…