Raza y tabú

El último libro de Nicholas Wade, A troublesome inheritance. Genes, race and behavior, está recibiendo un increíble número de reacciones positivas y negativas en internet. Todo el mundo parece tener algo que decir, incluso algo tajante, e incluso antes de leer el libro.

Según Jerry Coyne, uno de los críticos potencialmente más influyentes en el público objetivo del libro, la principal tesis de Wade consiste en que "las diferencias entre sociedades humanas, incluyendo las diferencias que surgieron en los últimos siglos, se basan en diferencias genéticas producidas por la selección natural. En otras palabras, las diferencias sociales en buena medida reflejan su evolución diferencial".

Aunque no he leído el libro todavía, debido a la poca prisa que se está dando Amazon UK, me extraña que Wade sostenga que todas o incluso la mayoría de las diferencias culturales y conductuales humanas se deban a la evolución y a la selección natural, como presupone Coyne (según gente que sí ha leído el libro esto es patentemente falso). Pero -si esto es así- en todo caso no importan las salvedades. La mera sugerencia de que los genes y la evolución influyen significativamente en las diferencias de conducta humana, y que esa influencia merece ser explorada en serio, viola el tabú científico de no intentar explicar las diferencias culturales en términos biológicos. Son los mismos reproches con los que se recibió a la sociobiología en los años setenta del siglo pasado.

Otra crítica representativa acusa a Wade y los "racistas académicos" de padecer un "problema K=N":

Cada vez que observes diferencias en el promedio de los resultados de dos grupos diferentes, puedes dar por supuesto que existe una base genética que explica la diferencia. También puedes contar "historietas" (just-so stories) para sostener cada nuevo suspuesto.

(...) Para cada nuevo supuesto se añade un parámetro al modelo. Estás saturando los datos y construyendo una teoría que no puede explicar ni predecir nada. Otro modo de decirlo es que tu modelo posee un problema "K=N", el número de parámetros en el modelo es igual al número de observaciones. Este es una forma de un error científico más general conocido como "probar las hipótesis sugeridas por los datos" o "razonamiento post hoc". Es un error que no es único del racismo académico, sino que es común en las disciplinas científicas.

Efectivamente, el error es tan común que las ciencias humanas divorciadas de la biología ("omnis cultura ex cultura") lo practican todo el tiempo. Las ciencias humanas "standard" padecen un "problema K=N" que ni tan siquiera se percibe como problema. En términos de Thomas Kuhn se trata más bien de una especie de supuesto paradigmático:

Cada vez que observes diferencias en el promedio de los resultados de dos grupos diferentes, puedes dar por supuesto que existe una base cultural que explica la diferencia

Las explicaciones sobre diferencias sociales basadas en la cultura son consideradas buenas y correctas por defecto. 

Términos como "racismo académico" o "racismo científico" por supuesto no son descripciones inocentes de teorías, sino etiquetas morales. Ilustran la actitud característica de la escuela de Frankfurt, por si alguien no sabe de donde viene realmente todo esto, según la cual gente como Wade no sólo está equivocada, y practican mala ciencia, "ciencia basura", pseudociencia, o cualquiera de estos adjetivos, sino que además es malévola.

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